BIBLIOTECA ESOTERICA : El yoga de la conciencia divina: el diálogo de Shiva y Shakti en el cuerpo (fragmentos del Vijnanabhairava Tantra)


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viernes, 8 de julio de 2016

El yoga de la conciencia divina: el diálogo de Shiva y Shakti en el cuerpo (fragmentos del Vijnanabhairava Tantra)



El Vijñāna Bhairava Tantra o tantra de la conciencia divina, es un texto de la tradición del shivaísmo de Cachemira compuesto de 112 dharanas, cuya finalidad “es la integración del ser individual en el ser universal o Bhairava y la gnosis del universo como la expresión de Su Sakti o energía espiritual”. Esto es el camino del yogaja marga, según explica Jaideva Singh.

Jaideva Singh en su traducción de este texto al inglés  (la cual recomendamos para quienes buscan una versión más académica, con comentarios; el texto aquí presentado es de la traducción de Daniel Odier)– dice que ante tantra, que es el diálogo entre Shiva (Bhairava) y Shakti (Bhairavi), surge la pregunta de cómo si ambos son uno mismo puede producirse un diálogo diferenciado. La respuesta es que esto ocurre a través del anuradha de Shiva, por la gracia del Ser Supremo, uno de sus cinco poderes o atributos, y con el fin de, a sirviéndose de un método didáctico como el diálogo, revelar al ser humano las verdades sutiles que son difíciles de comprender.

Explica el texto que “uno debe entrar a la conciencia divina a través de un estado de cognición no-relacional libre de pensamientos. ¿Cómo? Disolviendo el ser personal que consiste de cuerpo, prana, etc., en la sabrosa savia de la Divina Conciencia Universal”. Singh explica: “La crisálida del ego debe de partirse antes de que uno pueda entrar el sancto sanctorum de la Presencia Divina. En las palabras del yogah prabhvapyayu del Katha Upanishad, el yoga es al mismo tiempo disolución y surgimiento –muerte y renacmiento. Es una filiación divina que no puede ser descrita en lenguaje humano puesto que es una realidad de una dimensión distinta. En las hermosas palabras de Ananda Coomaraswamy “La condición de la deificación es la erradicación de toda otredad”.



El texto describe la unión de Shakti con su amado Shiva en un proceso que comúnmente conocemos como el despertar del Kundalini. A través de ciertas técnicas de respiración se eleva a Shakti de la base de la columna, atravesando los diferentes centros sutiles, avivando su luminosidad, hacia la residencia de Shiva en la corona: “El corazón se abre y, de centro en centro, la Kundalini se alza como un relámpago. Entonces se manifiesta el esplendor de Bhairava”.

La unión de Shiva y Shakti debe ser consumada dentro del cuerpo del yogin. Esto es la unión de los dos polos divinos, los amantes eternos que simbolizan el estado no-dual de integración y fusión con el universo. En la poesía tántrica se evoca una hermosa imagen, el universo entero no es más que la duración de una de sus caricias: es la caricia del éxtasis energético que enciende, por así decirlo, la experiencia de la conciencia de la totalidad del cosmos en un instante. En este estado el cuerpo revela, a través de la energía purificadora, su verdadera naturaleza luminosa, idéntica al espacio cósmico en su rutilante traje de vacuidad que es potencialidad infinita. Esta es la esencia del yoga.

A continuación algunos fragmentos centrales del texto en los que se describe el ascenso de Shakti y el despertar del Kundalini:

24. La suprema Shakti se manifiesta cuando el
aliento inspirado y el aliento
espirado nacen y se apagan en los dos puntos
situados arriba y abajo. Así,
entre dos respiraciones, experimenta el espacio
infinito.

25. A través del movimiento y detención de la
respiración, entre la espiración
y la inspiración, cuando se inmoviliza en los dos
puntos extremos, corazón
interior y corazón exterior, dos espacios vacíos te
serán revelados: Bhairava
y Bhairavi.

26. Con el cuerpo relajado en el momento de la
espiración y de la inspiración,
percibe, en la disolución del pensamiento dual, el
corazón, centro de la
energía donde fluye la esencia absoluta del estado
de Bhairava.

27. Cuando has inspirado o espirado completamente y
el movimiento se detiene
por sí mismo, en esa pausa universal y apacible, la
noción del “yo” desaparece
y la Shakti se revela.

28. Considera a la Shakti como una viva luminosidad
cada vez más sutil,
conducida de centro en centro, de abajo hacia
arriba, por la energía de
la respiración, a través del tallo del loto. Cuando
se apacigua en el centro
superior, es el despertar de Bhairava.

29. El corazón se abre y, de centro en centro, la
Kundalini se alza como
un relámpago. Entonces se manifiesta el esplendor de
Bhairava.

30. Medita sobre los doce centros de energía, las
doce letras conjuntas
y libérate de la materialidad para alcanzar la
suprema sutileza de Shiva.

31. Concentra la atención entre las dos cejas,
conserva tu mente libre de
todo pensamiento dualista, deja que tu forma se
llene con la esencia de
la respiración hasta la cima de la cabeza y allí,
báñate en la espacialidad
luminosa.

32. Imagina los cinco círculos coloreados de una
pluma de pavo real como
si fueran los cinco sentidos diseminados en el
espacio ilimitado y reside
en la espacialidad de tu propio corazón.

33. El vacío, un muro, cualquiera que sea el objeto
de contemplación, es
la matriz de la espacialidad de tu propia mente.

34. Cierra los ojos, mira el espacio entero como si
fuera absorbido por
tu propia cabeza, dirige la mirada hacia el interior
y, ahí, ve la espacialidad
de tu verdadera naturaleza.

35. El canal central es la Diosa, cual un tallo de
loto, rojo en el interior,
azul en el exterior, que atraviesa tu cuerpo.
Meditando sobre su vacuidad
interna, accederás a la espacialidad divina.

36. Cubre las siete aberturas de la cabeza con tus
manos y fúndete en el
bindu, el espacio infinito, entre las cejas.

37. Si meditas en el corazón, en el centro superior
o entre los dos ojos,
se producirá la chispa que disolverá el pensamiento
discursivo, como cuando
se roza los párpados con los dedos. Te fundirás
entonces en la consciencia
suprema.

38. Entra en el centro del sonido espontáneo que
vibra por sí mismo, como
en el sonido continuo de una cascada, o, metiendo
oye el sonido de los sonidos y alcanza Brahman, la
inmensidad.






Singh comenta que cuando Kundalini se alza uno puede escuchar esta vibración: “el yogi debe concentrase en este sonido que es primero como el de una campana de mano, luego más sutil como el de una flauta, luego más sutil como el vina [instrumento de la India] y luego más aún como el zumbido de un abeja. Luego este sonido se vuelve la totalidad del cosmos y el yogi logra el Brahman”. Kundalini por supuesto está identificada con Shakti y es el Ser verdadero, luminoso y energético que debe desenrollarse y desocultarse para expresar nuestra naturaleza verdadera.

      *        *         *

Diversos pasajes recuerdan la práctica del yidam dentro de vajrayana (el tantra tibetano), donde el practicante utiliza ciertas deidades para superimponerlas a su cuerpo y de esta forma crear una especie de cuerpo imaginal alquímico en el que fusiona su naturaleza con la naturaleza pura de las deidades que en el budismo tibetano son sólo representaciones de su propia mente iluminada.

Contempla las formas indivisas de tu propio
cuerpo y las del universo
entero como si fueran de una misma naturaleza, así,
tu ser omnipresente
y tu propia forma reposarán en la unidad y
alcanzarás la naturaleza de la
consciencia.

Los versos anteriores también describen otra de las meditaciones más poderosas y comunes a las diferentes escuelas tántricas –e incluso también al taoísmo– aquella de disolver las fronteras del cuerpo para unirse con el espacio celeste, de la misma manera que el aire de una jarra se vuelve parte del cielo cuando ésta se rompe. Lo que nos puede resultar paradójico es que el cuerpo sea concebido como un espacio abierto que sólo está separado del espacio de la totalidad por nuestra conceptualización y habituación mental, es decir, es nuestra mente la que es rígida y crea la solidez: el cuerpo, se enseña en el vajrayana, no es más que el Dharmakaya, el cuerpo del universo y así entonces es el terreno que tenemos para palpar la iluminación como estado base. Este es el fundimiento no-dual en la conciencia pura que no hace distinción entre lo que es mental o espiritual y lo que es corporal o material.  El tantra pone al servicio de la conciencia la energía: es  a través de Shakti que se conoce a Shiva.



20-21. Aquel que accede a la Shakti, alcanza la no
distinción entre Shiva
y Shakti y traspasa la puerta de acceso a lo divino.
Así como se reconoce
el espacio iluminado por los rayos del sol, así se
reconoce a Shiva gracias
a la energía de Shakti que es la esencia del Ser.

34. Sin el pensamiento dualista, ¿qué podría poner
límite a la consciencia?

135. En realidad, atadura y liberación no existen
más que para aquellos
que están aterrorizados por el mundo y desconocen su
naturaleza fundamental.
El universo se refleja en la mente como el sol sobre
las aguas.

137. Cuando conocimiento y conocido son de una única
esencia, el Ser resplandece.

Aquí también se revela el por qué de este dialogar (la unión de la sabiduría con el método): es una representación, un re-actuar la unión divina, gracia y erotismo por las cuales la amada conoce al amado y reconocen su unidad inseparable. Todo acto de conocimiento en el misticismo es una eliminación de la dualidad sujeto-objeto y una integración, es por ello que el término “conocer” es utilizado de manera acertada en la Biblia para describir también la unión sexual.

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